Alejandro Sanz, Lady Gaga u Hombres G son solo algunos de los artistas que llevan en sus canciones la firma «Caco Refojo», ingeniero de sonido pontevedrés, con cinco Latin Grammy en su haber y 23 nominaciones más que consolidan su nombre en la élite de la música iberoamericana.
etrás del vidrio, al mando de consolas y compresores, Carlos Refojo Alvariño —apodado «Caco» — ha hecho de la mezcla una forma de alquimia: más de 25 años masterizando el alma sonora de temas que habitan en nuestra memoria colectiva, desde «Inevitable» de Maldita Nerea a «Me falta algo» de Quevedo.
Hoy, con motivo de su distinción como Amigo de Pontevedra, cruzamos ese cristal del estudio para entrar en su sala de control. Allí donde el sonido se talla, le damos la vuelta a los micrófonos para descubrir cómo algunas de sus historias profesionales se entrelazan con su identidad pontevedresa
—¿Cómo surge su interés por su profesión? ¿Qué le motivó a decantarse por ella?
Siendo sincero le diría que no lo sé, desde siempre he querido trabajar en esto, el amor por esta profesión es algo que me viene desde pequeño, así que no sabría decirle justo un momento en el que lo decidí. Considero que mi trabajo es algo supervocacional, si te gusta lo sabes.
¿Tiene algún artista o género que le haya influenciado sobre los demás?
No me encasillo en ningún género musical, me gustan canciones de todo tipo, entonces no es que me llamara ningún estilo, canción o artista sino que es la música en general lo que me gusta y lo que me motivó en este trabajo.
—Es el director de uno de los estudios más reconocidos del país, con una gran historia ¿Desde cuándo dirige estudio Monte Príncipe y por qué es tan importante para usted?
El estudio es mío y de mi pareja, llamada Gemma Lapeña, y llevamos en él tres años, desde 2022 . Antes de esto ya trabajábamos en otros estudios pero decidimos dar el paso con este debido a sus características singulares. Es un estudio del año 1979, que tiene muchísimos años e historia; así que cuando nos surgió la oportunidad de poder adquirirlo nos metimos de cabeza.
—¿Por qué es tan importante este estudio? ¿Cómo influyen sus acústicas a la hora de masterizar los temas?
La acústica es fundamental en la grabación y este estudio fue hecho hace más de 40 años y tiene una muy particular. Eso le da muchísimo carácter al sonido; de hecho, hay mucha gente que se decide por ir a grabar a un estudio u otro por este tipo de características y la suerte que tenemos es que nuestro local tiene un sonido espectacular.
—¿Qué cualidades considera usted que debe tener un ingeniero musical?
Ante todo, lo importante es tener personalidad a la hora de trabajar. No se debe ser correcto y ya, tienes que imprimir tu personalidad. Así cuando la gente ve los discos que has hecho tiene que poder decir: «Me gusta como lo hace este tío»
—¿Cree que el valor de los ingenieros musicales debería ser más reconocido en la industria?
Yo siempre le diría que sí, que hay que darle más visibilidad a nuestro trabajo, pero la verdad es que cada vez recibimos más. Los documentales sobre cómo se hacen los discos y los distintos proyectos aumentaron mucho en popularidad en los últimos años, y eso nos ayuda a que se aprecie más nuestro trabajo, yo veo que cada vez tiene más auge.
—¿Cuáles considera que han sido algunos de los proyectos más significativos en los que ha participado ?
Es dificil contestar porque en todos te involucras bastante, yo personalmente me involucro a tope. Pero sobre todo destacaría los proyectos en los que salí nominado a mejor ingeniería del año -que sucedió durante los tres años consecutivos de 2014 a 2016- ya que es un reconocimiento en el que la nominación es personal hacía ti. No se premia a un equipo completo de trabajo, si no que se nomina personalmente tu trabajo y eso pues obviamente se valora mucho más personalmente.
—¿Podría desvelar algunos proyectos de futuro?
De proyectos no sé que decirle, estoy metido en muchos pero no puedo hablar de ninguno sin que me comprometa a algún artísta.
—¿Cuál diría que es su próximo propósito personal?
Mi profesión es una en la que nunca se deja de aprender, así que yo creo que mi propósito es seguir formándome. Si en algún momento digo «me estoy estancando», ahí la cosa va mal. Es importante estar constantemente reinventándote, sobre todo a las nuevas tecnologías que van a una velocidad espectacular.
—¿Qué supone para usted recibir el premio de Amigos de Pontevedra dentro de su trayectoria?
Es un premio que me llena demucho orgullo, al ser un reconocimiento que te dan tus vecinos en tu ciudad natal. Considero que ser valorado de esa forma es algo inmenso.